Última edición en español
La Señora de las Galletas
Jenny Kuhne estaba disfrutando del sol mientras ayudaba a sus amigos a pintar el exterior de su casa. Colocó su pie en el escalón y comenzó a subir una vez más hacia la cima. De pie sobre el último escalón, Jenny extendió la mano para comenzar a pintar lo que le había faltado cuando de repente, la escalera se desplazó y Jenny terminó en el suelo, incapaz de levantarse. Los diganósticos revelaron que se había roto el cuello y la espalda en dos lugares. Unas semanas más tarde, con unos soportes para su espalda, fue a escuchar al hermano Copeland predicar en su iglesia local. Esperando recibir su milagro, el Señor no la decepcionó.